Cuando oímos palabras como autodeterminación, independencia o autonomía, siempre pensamos en conflictos como el de Palestina, el Sáhara Occidental e incluso el País Vasco. No obstante, no hace falta irse tan lejos para ver problemas de identidad.
Benimámet es una
pedanía de unos catorce mil habitantes situada entre Burjasot y Paterna.
Legalmente, desde 1887,
se considera parte de Valencia pese a que entre el municipio y la capital del Turia les separa la
V-30 (circunvalanción de Valencia) y la
CV-35 (carretera de Ademuz): Dos vías de entre tres y cuatro carriles por sentido cada una. En cierta forma se puede considerar, por ejemplo, que
Benimámet está más cerca de Paterna que de Valencia.
Su incorporación a Valencia se debió a la salida de una ley que permitía a las ciudades anexionar municipios de menos de dos mil habitantes de forma unilateral. A finales del siglo XX el municipio pedáneo sufrío un incremento importante de población y en 1996 nació la plataforma "Benimàmet poble" donde se recogieron firmas entre los vecinos para buscar la independencia.
No obstante, según ha dictado este lunes el Tribunal Superior de València: Benimámet no dispone de los medios suficientes para autofinanciarse; La distancia con el casco urbano de Valencia no es tanta; Y apenas han firmado el apoyo de segregación unos 4600 adultos de los 10400 adultos censados (aproximadamente un 44% de los vecinos con voz de voto).